Historias de Mujeres II

En una tranquila noche de servicio llega una joven de 24 años acompañada de su novio, hermano y madre y preguntan donde está el laboratorio, como en la clínica el laboratorio trabaja 24 horas no me sorprendí mucho y les indiqué donde estaba, unos 20 minutos después traen a la muchacha en brazos desmayada y blanca como un papel, le pregunto a los familiares la razón por la cual estaban en el laboratorio, la madre me responde:
-Tiene mucho sangrado y le indicaron un hemograma.
-Sangrado de cuantos dias? Pregunto.
-8 dias.
-8 dias?
-si, tiene la menstruación y está sangrando mucho.
Mientras le continuo preguntando a la madre los pormenores, mi compañera y yo en un corre corre (porque estaba chocada la joven) le administramos una solución (suero) a chorro, posición Trendelemburg y la examinamos rápidamente; a los 5 minutos mas o menos, la joven reacciona y le comenzamos a realizar las preguntas de lugar:
-Fecha de última menstruación.
-Si es sexualmente activa.
-Si estaba embaraza y se tomó algo…
A lo que ella responde negativamente.
Después de estabilizarla le tomamos muestras de sangre (en la que incluimos prueba de embarazo) y la llevamos a realizar una sonografia pélvica para investigar la causa del sangrado.
En lo que estamos en el área de sonografia mi compañera y yo discretamente apostamos a que estaba embarazada, esperamos.
El sonografista inicia el estudio y las preguntas:
-Cuando fue tu última menstruación?
-La paciente responde.
-Hay alguna posibilidad de que estés embarazada?
-No doctor, ninguna.
-Segura?
-Doctor: ni por obra y gracia del espiritu santo, ni por concepcion divina! es IMPOSIBLE.
Menos de 3 minutos después el sonografista comenzaba a detallar la imagen en la pantalla:
“Tu ves eso? Ese es el saquito, el saco gestacional donde estaba el bebe; y ves esto aqui? Esos son restos ovulares que prueban que SI estabas embarazada…
Un silencio vergonzoso invade a la joven.
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Cuando fuimos al laboratorio a buscar los resultados: POSITIVA. El sonografista, mi compañera y yo nos sonreimos.
Al llega su gineco-obstetra le informamos todo, él va donde la madre de la joven y le dice:
“Ayy doña usted sabe como es, como son estos muchachos eh? Ahora va a haber que hacerle un legrado a ella!”
Da media vuelta, y ante la cara atónita-confundida de la madre, se marcha hacia el quirófano...
Para los incrédulos... Y quién dice que no hay virgenes Maria en estos tiempos???
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Un abrazo, Ehl.